Puertas
Cómo medir el hueco para pedir una puerta a medida (y qué medimos nosotros después)
Para pedir presupuesto de una puerta no hace falta saber de carpintería: con unas medidas aproximadas del hueco y un par de fotos ya podemos orientarte. Te contamos qué medir, cómo hacerlo sin errores y por qué, antes de fabricar, vamos a medir nosotros.
Por Hermanos Sánchez Soto Carpinteros. Revisado el 14 de octubre de 2026.
En resumen
- Mide el hueco de obra, no la puerta vieja: el ancho en tres alturas y el alto en los dos lados, y apunta la medida más pequeña.
- Mide también el grosor del tabique, contando el azulejo si lo hay: el cerco de la puerta tiene que cubrirlo entero.
- Fíjate en el suelo: si todavía falta poner el definitivo, dilo, porque cambia el alto.
- Indica hacia dónde abre y en qué lado van las bisagras, o mándanos una foto.
- Con medidas aproximadas basta para orientar el presupuesto: antes de fabricar, vamos a medir.
¿Qué hay que medir: el hueco o la puerta vieja?
El hueco de la pared, lo que llamamos el hueco de obra. La puerta que tienes ahora y su cerco no sirven de referencia: cada fabricante trabaja con sus medidas, y lo que importa es el espacio que hay en la pared.
Si la puerta vieja sigue puesta, mide por dentro del cerco y dinos que lo hay. Al quitarlo, el hueco de obra suele ser algo mayor, y eso lo comprobamos nosotros al medir.
Si es una obra nueva o una reforma y el hueco todavía está en ladrillo, mejor: se mide directamente.
¿Cómo se mide el ancho?
De pared a pared, en tres alturas: arriba, en el centro y abajo. Las paredes rara vez están perfectamente rectas, así que las tres medidas no suelen coincidir. Apunta las tres y quédate con la más pequeña: es la que manda.
Usa un metro rígido o de cinta, mejor que uno de tela, y mide siempre por la parte de dentro del hueco, sin contar el yeso que sobresalga.
¿Y el alto?
Desde el suelo hasta la parte de arriba del hueco, el dintel, en los dos lados. Igual que con el ancho, apunta las dos medidas y quédate con la más pequeña.
Aquí hay un detalle importante: el suelo. Si el suelo definitivo todavía no está puesto (por ejemplo, porque falta el parquet o la tarima), dilo, porque ese suelo nuevo le quita alto al hueco. La puerta se fabrica para el suelo terminado, no para el que hay hoy.
¿Por qué importa el grosor del tabique?
Porque el cerco de la puerta, el marco que va fijado a la pared, tiene que cubrir todo el grosor del tabique. Encima del cerco van los tapajuntas, las molduras que tapan la unión con la pared por los dos lados.
Mide el grosor en los dos laterales del hueco y cuenta lo que tenga la pared encima: si un lado tiene azulejo, como pasa en muchos baños y cocinas, el tabique es más grueso por ese lado. Con esa medida se prepara un cerco que encaje sin dejar huecos ni rellenos a la vista.
¿Hacia dónde abre la puerta?
Dinos desde qué habitación la miras, si quieres que abra hacia ti o hacia el otro lado, y en qué lado van las bisagras: izquierda o derecha. Es lo que en el taller se llama la mano de la puerta, y se confunde con facilidad, así que lo más fácil es mandarnos una foto del hueco con una flecha o una nota.
Si prefieres una puerta corredera en vez de abatible, dilo también: cambia lo que hay que medir alrededor del hueco, y eso lo vemos en la visita.
¿Y si son varias puertas?
Mide cada hueco por separado y ponle nombre: «baño», «dormitorio grande», «pasillo». Aunque las puertas de una casa parezcan iguales, los huecos casi nunca lo son del todo, y en una reforma es habitual encontrar diferencias de un hueco a otro.
En el formulario de presupuesto de puertas puedes añadir una fila por cada puerta, con su modelo, su versión ciega o con vidrio, y sus notas.
¿Qué pasa después?
Con las medidas aproximadas, unas fotos y el modelo que te gusta (o tu idea, si no está en el catálogo), te preparamos el presupuesto. Si no sabes las medidas, no pasa nada: puedes pedirlo igualmente y te decimos cuándo podemos ir.
Antes de fabricar vamos a medir nosotros. Nos desplazamos por las provincias de Cádiz, Sevilla y Málaga para tomar medidas y asesorarte, y la fabricación se confirma con el plano de taller. Tus medidas sirven para orientar el presupuesto; las nuestras, para que la puerta encaje a la primera.
Preguntas frecuentes sobre este tema
¿Tengo que dar las medidas exactas para pedir presupuesto?
No. Con medidas aproximadas y una foto del hueco basta para orientar el presupuesto. Antes de fabricar, vamos a medir nosotros.
¿Mido la puerta vieja o el hueco?
El hueco de la pared. La puerta vieja y su cerco no sirven de referencia: cada fabricante usa medidas distintas. Si todavía están puestos, mide por dentro del cerco y dinos que lo hay.
¿Y si las paredes no están rectas?
Es lo normal en muchas casas. Por eso se mide el ancho en varias alturas y el alto en los dos lados, y se apunta la medida más pequeña. Al medir nosotros, lo tenemos en cuenta para el cerco y los tapajuntas.
¿Os sirve una foto?
Sí, y mucho: se ve el tipo de tabique, el suelo y hacia dónde abre la puerta. Si además sale el metro en la foto, mejor.