Armarios
Armario empotrado a medida: puertas correderas o abatibles, y cómo distribuir el interior
De todo lo que fabricamos, el armario empotrado es lo que más se repite y lo que más se decide mal: se elige el frente por la foto y el interior se deja "como venga". Luego faltan cajones y sobra barra. Aquí va lo que preguntamos nosotros antes de dibujar uno, para que llegues con las respuestas.
Por Hermanos Sánchez Soto Carpinteros. Revisado el 14 de octubre de 2026.
En resumen
- Correderas cuando no hay sitio delante o el armario es muy ancho; abatibles cuando quieres ver todo el interior de golpe y hay más de un metro libre.
- El interior se diseña a partir de lo que vas a guardar, no al revés: cuenta perchas largas, cortas, cajones y baldas antes de hablar de puertas.
- Sube hasta el techo. El hueco que queda encima de un armario es polvo y espacio perdido; a medida, se convierte en maleteros.
- El fondo estándar para colgar ropa es de unos 60 centímetros; si tu hueco tiene menos, hay soluciones (barra frontal extraíble) pero hay que saberlo antes.
- En una casa antigua el hueco nunca está a escuadra. A medida se fabrica siguiendo la pared real, con el remate exacto, sin rellenos.
¿Puertas correderas o abatibles? Depende del espacio, no del gusto
La pregunta que todo el mundo hace primero. La respuesta corta: mira cuánto sitio hay delante del armario.
Las puertas abatibles (las de toda la vida, con bisagras) necesitan espacio libre delante para abrir: si la cama queda a menos de un metro del frente, cada mañana vas a tropezar. A cambio, abren el armario entero de golpe: ves todo, llegas a todo, y las hojas pueden llevar espejos, cuarterones o cualquier diseño.
Las puertas correderas no invaden la habitación: se deslizan una por delante de la otra. Es la solución en dormitorios pequeños, pasillos y armarios muy anchos. La contrapartida es que siempre hay una parte del armario tapada por la hoja que está delante, y que el mecanismo ocupa unos centímetros de fondo.
Hay una tercera vía que usamos mucho: puertas plegables, que se doblan sobre sí mismas y abren casi todo el frente ocupando poco espacio delante. Menos conocidas y muy prácticas.
El interior se diseña a partir de lo que guardas
Un armario de catálogo trae una barra y dos baldas. Un armario a medida trae lo que necesitas, pero solo si nos lo cuentas. Antes de dibujar, hacemos siempre las mismas preguntas:
- Ropa larga (vestidos, abrigos): necesita una barra a unos 160-170 cm libres. ¿Cuánta tienes?
- Ropa corta (camisas, chaquetas, pantalones doblados): admite dos barras, una encima de otra. Es donde más se gana espacio.
- Cajones: ¿cuántos y para qué? Los de ropa interior y calcetines van mejor con separadores; los de jerséis, más altos.
- Baldas: para lo doblado y para calzado. Regulables en altura, siempre.
- Maleteros arriba: maletas, ropa de otra temporada, edredones. Es lo que justifica subir hasta el techo.
- Zapatero: ¿en balda inclinada, en cajón extraíble o en el fondo del armario?
- Extras que cambian la vida: pantalonero extraíble, corbatero, cesto de ropa sucia integrado, iluminación LED con sensor al abrir.
Hasta el techo, siempre que se pueda
Es la diferencia más visible entre un armario a medida y uno de tienda. El de tienda mide lo que mide —normalmente 2,20 o 2,40 metros— y deja un hueco encima donde no cabe nada útil y donde se acumula el polvo.
A medida, el armario llega hasta el techo real de tu habitación, sea de 2,50 o de 3,20 metros como en muchas casas de pueblo. Ese espacio de arriba se convierte en maleteros: puertas independientes, todo lo que se usa una vez al año fuera de la vista y sin polvo.
Y si el techo no está nivelado —que en una casa antigua es lo normal— el remate superior se fabrica siguiendo el techo real. Sin tapajuntas de tres centímetros que delatan el ajuste.
Fondo, ancho y huecos raros
Para colgar ropa en perchas normales el fondo útil ronda los 60 centímetros. Con menos, las perchas rozan las puertas. Si tu hueco tiene 45 o 50 centímetros, no está perdido: se usa una barra frontal extraíble, que cuelga las perchas mirando hacia ti en vez de de lado. Pero hay que saberlo antes de fabricar.
En ancho, lo importante es que las hojas de las puertas tengan una medida razonable: una abatible de más de 60 centímetros pesa y se descuelga; una corredera puede ser mucho más ancha.
Y los huecos raros —bajo escalera, bajo cubierta, entre un pilar y una ventana, con una caja de persiana en medio— son justo donde un armario a medida se gana el nombre. Se fabrica con la forma del hueco, aprovechando lo que un mueble de medidas fijas dejaría vacío.
Frentes: qué material y qué acabado
El frente es lo que se ve cada día, y el interior lo que se usa cada día. Conviene gastar en los dos, pero no hace falta el mismo material en ambos.
En frentes se elige entre lacado (cualquier color, superficie lisa y luminosa, fácil de limpiar), madera natural o chapada (la veta a la vista, calidez), y laminado (la opción más económica y resistente, con imitaciones de madera muy conseguidas). Se pueden combinar: por ejemplo, lacado con un friso de madera, o espejo en una de las hojas.
En interiores lo normal es tablero melaminado de calidad: resistente, limpio y económico. El dinero va mejor en buenos herrajes —guías de cajón con cierre suave, bisagras con freno— que en un interior de madera maciza que nadie ve.
Qué preguntar antes de encargar un armario
A nosotros o a quien sea. Estas preguntas evitan la mayoría de los disgustos:
- ¿Venís a medir a casa antes de presupuestar? El hueco real nunca coincide con el del plano.
- ¿El armario llega hasta el techo y sigue la pared real, o lleva rellenos?
- ¿Qué herrajes lleváis en cajones y bisagras? ¿Con cierre suave?
- ¿Puedo cambiar la distribución interior más adelante? (Baldas regulables, módulos independientes.)
- ¿El interior se ventila? Un armario contra una pared exterior en una casa húmeda necesita separación y rejilla, o sale moho.
- ¿Quién instala y quién ajusta las puertas cuando la casa asiente?
Preguntas frecuentes sobre este tema
¿Cuánto fondo necesita un armario empotrado?
Para colgar ropa en perchas normales, unos 60 centímetros útiles. Con menos fondo se usa barra frontal extraíble. Para armarios solo de baldas y cajones basta con 40-45.
¿Las puertas correderas quitan espacio dentro del armario?
El mecanismo ocupa unos centímetros de fondo, y siempre hay una hoja delante de otra, así que nunca ves todo el interior de golpe. A cambio no necesitan espacio delante para abrir.
¿Se puede hacer un armario en un hueco que no está a escuadra?
Sí. Es lo habitual en casas antiguas y de pueblo. Medimos el hueco real, con sus desplomes, y el armario se fabrica siguiendo la pared y el techo tal como son.
¿Podéis hacer solo los frentes y aprovechar el interior que tengo?
En muchos casos sí, si la estructura interior está en buen estado. Lo vemos al medir y te decimos si compensa o es mejor hacerlo nuevo.
¿Un vestidor es lo mismo que un armario empotrado?
Un vestidor es un armario en el que entras: mismo tipo de interiores, pero abierto o con cortina en vez de puertas, y organizado alrededor de un espacio de paso. Fabricamos los dos.